Querido hijo:
Te escribo estas líneas para que sepas que estoy viva.
Te escribo lentamente porque sé que no sabes leer de prisa.
Fíjate que a tu tía Rosa le pasa al revés que a mí: ella cuando toma
café no puede dormir; en cambio yo, cuando duermo no puedo tomar café.
¿Sabes? finalmente enterramos a tu abuelo, encontramos el cadáver
ahora con todo esto de la mudanza, estaba en el armario, desde ese día
que ganó jugando al escondite.
Lamento decirte, hijo, que la semana pasada tu padrino se ahogó en la
destilería en un tanque de brandy. Varios hombres trataron de salvarlo
pero luchó valientemente contra ellos. Tardaron tres días en apagar el
fuego cuando lo cremamos.
Hoy tu hermana Julita tuvo un hijo, pero como todavía no sé si es nena o nene, no sé si llamarte tía o tío.
Quien hace mucho que no aparece es tu tío Venancio, que murió totalmente el año pasado.
El otro día tu hermano José cerró el coche con seguro y dejó las
llaves dentro. Tuvo que volver a casa para buscar el duplicado y poder
así sacarnos a todos.
La verdad es que ese día no la pasamos muy bien porque también cuando
venimos bajando las escaleras eléctricas en un Centro Comercial, de
repente se ha ido la luz, por lo que nos quedamos 4 horas varados hasta
que regresó.
Bueno, pero el clima no es tan malo; la semana pasada sólo llovió dos
veces; la primera vez por tres días y la segunda por cuatro días.
Oye hijo, la chaqueta que querías, tu tío Pepe dijo que si la
mandábamos con los botones puestos, pesaría demasiado y el envío sería
muy costoso, así que le quitamos los botones y los pusimos en el
bolsillo.
Todos te extrañamos mucho, pero mucho más desde que te fuiste.
Tienes que escribirnos contándonos cómo te va con tu nueva novia
extranjera; no sabes cómo nos pusimos de contentos cuando nos enteramos
que estabas en cama con Hepatitis, ¿Es acaso griega? Pues no nos lo
aclaraste.
Esta carta te la mando con Juanito, que va mañana por ahí. A Propósito, ¿puedes buscarlo cuando llegue al aeropuerto?
Bueno, hijo, no escribo el remitente porque no sé la dirección nueva.
La última familia gallega que vivió en esta casa se llevó los números
para no tener que cambiar dirección.
Tu madre que te ama, YO (Jesusa Lopez Hdez)
PDT: Te iba a mandar 100 pesos, pero ya cerré el sobre.

0 comentarios:
Publicar un comentario